TÉCNICA


INTRODUCCIÓN

El propósito de escribir -según las experiencias en mi obra de los años 1985 al 1998- sobre los procesos desarrollados en la utilización de la fibra de celulosa, en la vertiente de utilización con finalidades artísticas, ha sido motivado, sólo en parte, por la práctica inexistencia de publicaciones sobre este tema en el mercado editorial. También la singularidad de cualquier actividad artística me ha hecho pensar que podría compartirla con algún artista plástico o con un posible lector interesado en estos procesos y sus resultados.

Desde el inicio de mi actividad en el terreno de la creación plástica, he dedicado una constante atención a la experimentación con los materiales utilizados. Pienso que esta dedicación y los conocimientos técnicos adquiridos han sido una ayuda importante en la utilización de la fibra de celulosa, técnica por otra parte muy diferente de las anteriores.

Es evidente que la dificultad técnica de su práctica artística hace necesaria una firme predisposición, y dedicación de forma prolongada, especialmente si se quiere disponer de un lenguaje amplio en la forma y el contenido. Es un enriquecimiento, elaborar obras con finalidad artística, utilizar los filtrados y las texturas de las fibras de celulosa, con su gran variedad y belleza que, a la vez, aportan nuevos elementos expresivos. Estas cualidades son, por contra, un peligro a tener en cuenta, ia que pueden inducir fácilmente a un cierto "virtuosismo". El excesivo protagonismo de las fibras y texturas de la celulosa limita otras de las posibilidades expresivas.


LAS OBRAS EN FIBRA DE CELULOSA

Obras sobre mojado : La forma inicial más elemental consiste en hacer la obra sobre una superficie rígida forrada con plástico y , por lo tanto, no absorbente del agua necesaria para manipular la fibra de celulosa. Las diversas formas obtenidas aparte son aplicadas sobre la obra con lo mínimo posible de agua. La obra no se tiene que secar durante los días que dure (es preciso taparla con un plástico, preferiblemente con una gasa o cedazo textil entremedio para prevenir adherencias). La evacuación del agua sobrante durante el trabajo es muy defectuosa.

Una forma más elaborada y más lógica es hacer la obra sobre un cedazo, sea metálico o textil, con evacuación libre del agua por debajo, siempre y cuando el cedazo sea suficientemente rígido para mantenerse suspendido en el aire o esté situado sobre un entramado metálico. Otra posibilidad es colocar un material absorbente (una capa de esponja plástica delgada o papeles secantes) entre el cedazo y una superficie plana impermeable. La caida libre del agua por debajo del cedazo, en contra de lo que pueda parecer, es más lenta y problemática que en la segunda posibilidad. En los dos casos es igualmente necesario mantener mojada la obra hasta el final. A mi entender, el hecho de secarse la obra o parte de ésta, durante su gestación, rompe su misma continuidad. Volver a mojarla sería aparentemente la solución, y sin embargo los filtrados de fibra de celulosa, una vez secos, no se vuelven a esponjar y no recuperan el estado inicial. La pérdida del elemento, digamosle físico, que es el agua -el hilo conductor de la obra elaborada con fibra de celulosa- creo que rompe el mismo espíritu de la obra.

En estos trabajos sobre mojado, debido a la tensión superficial del agua, queda retenida la fibra de celulosa contra las tramas o hilos de los diversos instrumentos o cedazos, en el momento de la aplicación a la obra, sin excepción. En cambio la proyección de fibra de celulosa a pistola o por derramamiento es especialmente útil en las obras bajo el agua.

Móviles : Dentro mismo de esta etapa anterior he hecho obras tridimensionales con fibra de celulosa. Su propia naturaleza física, sutil y ligera, la hace muy apta para hacer Móviles. Los hechos con fibra de celulosa se mueven con el aire de una habitación cerrada. Ha sido necesario utiliza nuevos medios, especialmente para incorporar las nervaduras y hacer nuevas formas. En los Móviles hechos más adelante aún he incorporado otros procesos que los experimentados hasta aquí.

Obras bajo el agua : Finalmente, elaborar la obra totalmente sumergida bajo 15 o 20 mm de agua. Creo que permite la máxima perfección en el trabajo, ia que el elemento más propio para vehicular la fibra de celulosa es el agua. La fluidez en la aplicación y el resultado son máximos. No hay problemas para la evacuación del agua. Trabajar debajo el agua permite utilizar cualquier instrumento o cedazo y la fibra de celulosa, al no existir la tensión superficial, se desprende fácilmente.

Obras autoportantes : Tienen grueso de fibra de celulosa y se pueden hacer tanto sobre mojado como bajo el agua. Su sujeción final puede ser con hilos o bien sólo con agujas o puntos de cola sobre un fondo sólido. Por otra parte, la mayor opacidad de estas obras justifica el hecho de no situar un vidrio por detrás, tal y como hago habitualmente con las que son más translúcidas.

AGUADAS

En las aguadas hechas sobre hojas de papel artesanal de la antigua Papelera Mora, de Capellades, he desarrollado un claro intento de acercarme –salvadas diferencias sustanciales entre las dos técnicas- a las obras con fibra de celulosa pigmentada, con procesos que pongan al descubierto la fibra de celulosa, presente en las dos técnicas.

Habitualmente, remojo las hojas con abundante agua destilada, plegadas a continuación en rectángulos o bien irregularmente. Con una maza de madera, grande, es preciso repicar encima de la hoja doblada, operación que acentúa los pliegos y deforma el papel.

Los rebordes de estas dobleces se pueden desgastar con estropajos abrasivos. También son útiles los cepillos metálicos duros y atiborrados. igualmente un simple cuchillo, o una hoja de sierra para hierro. Se puede llegar hasta a cortar o agujerear la capa de fibra de celulosa de los pliegos.

Es preciso trabajar las hojas aún mojadas –hecho que considero primordial–; si no se trabajan enseguida es conveniente envolverlarlas con un filme de plástico, dentro del que conservan la humedad inicial. Ahora se pueden erosionar más: es preciso colocarlas primero sobre una superficie dura (son útiles las de metacrilato o bien las metálicas) y rayarlas con un cepillo metálico duro inclinado sobre las púas de uno de los lado. Estos cepillos hay que utilizarlos con precaución, solo por un lado e inclinados para evitar destrucciones no deseadas. También se pueden arrastrar grupos de fibras que quedan dispersos por la superficie, arrancar fragmentos o doblar partes de la hoja.


Resumen del texto escrito por Salvador Alibau
Tècnica de la fibra de cel·lulosa extraido del libro
Alibau, obra, y tècnica de la fibra de cel·lulosa
Arola Editores. 2000





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Lados del marco independientes de tamaño variable, máxima 550 x 350 mm.



Varios cedazos de nylon. Todos son útiles para obras bajo el agua y obras sobre mojado.




Hilos de acero inoxidable paralelos todos útiles para obras bajo el agua y obras sobre mojado.




Cortados rectangulares de criba de acero inoxidable de 0,7 mm con bordes doblados de plomo de 0,5 mm.




Plantillas para serigrafía hechas a partir de dibujos manuales elaborados sobre papel cuché y serigrafiados en un solo cedazo tensado en un bastidor.




Rodillos, alguno de mercado, pero todos han sido manipulados.



Trabajando en el taller.