Dominique Dussol, 1991


La casa de Goya de Burdeos presenta hoy la muy atractiva obra del pintor catalán Salvador Alibau.


Ni esculturas, ni pinturas, las obras de Alibau son como frágiles membranas permeables al mínimo
soplido y al humor.


El pintor ha desnudado la superficie tradicional del cuadro. Lo ha cambiado por una materia más viva y receptiva, que obtiene con la pasta de celulosa, con el objetivo de captar los secretos de la naturaleza. Sobre una red de hilos invisibles, ha dispersado pedazos de fibra de celulosa pigmentada. La transparencia y la porosidad del soporte, que absorbe el color con la intensidad de un papel secante, permite obtener una superficie táctil y sensual.


La poesía, a veces grave y una pizca dolorosa de Alibau, se consuma con los efluvios de los colores irisados, que son capaces de introducir el espectador en el corazón de la naturaleza.



Casa de Goya - Burdeos
Sud Ouest de Francia. 2-4-1991