SALVADOR ALIBAU, EL JOC INFORMAL DELS COLORS I LES FORMES
Dominique Dussol, 1989


Salvador Alibau, nacido en Barcelona el año 1925, pertenece a la generación de artistas que hicieron de su arte una experimentación. No se puede decir que ahora lo vayamos a descubrir, ya que sus obras son suficientemente conocidas, aunque hasta ahora no han sido suficientemente valoradas en su justa aportación.


Los tipos de piezas que presenta Alibau en esta muestra de Sant Cugat del Vallès son, básicamente, dos: los trabajos en fibra de celulosa y los pasteles. Ambos están dominados por los principios del informalismo, un informalismo que podríamos calificar de básico, que no pretende otra cosa que jugar con las formas, los colores y las texturas en la realización de sus múltiples trabajos.


Los pasteles de Alibau son más bien casuales. Representan la reacción, con una técnica también inmediata, del pintor delante un papel en blanco. La mano comienza a correr y nos deja en forma de esbozo una obra fresca llena de tonalidades más bien apagadas, en las cuales el grafismo acostumbra a dejar siempre sus señales.


Alibau trabaja los esbozos con la particularidad que caracteriza las fibras de celulosa, su principal soporte. El rectángulo convencional del perímetro pictórico ha desaparecido completamente y es la materialidad de los pigmentos, que se esparcen con tendencia por el entramado geométrico, la que configura la obra que, aun así, no rehúye las tonalidades apagadas.


Tal vez lo más interesante de Salvador Alibau en esta exposición son las superficies Móviles. La geometría rotunda y brillante de Calder se convierte en Alibau en una superficie mucho más sensible, en la cual parece ser que haya pasado el tiempo y en la cual la sensibilidad del artista se pone de manifiesto más que en cualquier otra de sus obras anteriores.



Galería Canals - Sant Cugat del Vallès
Diari de Barcelona. 11-6-1989