KLANGFARBEN
Carles Guinovart i Rubiella, 2009
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'Klangfarben. Variaciones sinfónicas para orquesta sobre la obra de Salvador Alibau'


'Klangfarben' (el color de los sonidos/Pigmentos sonoros) ha sido concebida desde la contemplación de las obras de Salvador Alibau con el deseo de captar su pensamiento artístico, filosófico y valor esencial. La partitura, si bien evoluciona según la narrativa propia del lenguaje musical, el compositor se ha dejado influenciar por la estética plástica y el imaginario de un rico y variado universo, de hondo calado, a través de tres secciones claramente diferenciadas. Una primera, introductoria, de transmutación tímbrica; una segunda, punteada y percusiva, 'Tempo Giusto', muy rítmica y agitada; y una tercera, muy lenta, heredera de la gran tradición de la Fuga y la Passacaglia.

  

Pero el autor no quiere limitarse a la irisación sonora del comienzo, en referencia a 'Primavera', sino que quiere ser más bien sensible al mundo creativo del artista plástico que, en su producción, no deja de ser también poeta. El universo de Alibau encuentra así respuesta tanto en la fuerza rítmica del puntillismo orquestal de la sección media, como en la investigación matérica y matemártica (según su neologismo) de esa tercera parte, donde la geometría organizativa del cosmos queda plasmada en unos círculos tales como 'Fractal estelar' o 'Fractal lunar', llenos de vida interior e intuida trascendencia. Todo este mundo de fractales, geometrías y cuadraturas del círculo ha permitido al músico indagar en la elaboración de una Fuga-Passacaglia, siempre repetitiva, como si la simple célula del sujeto, tomado como elemento fractal, se fuera imponiendo al crecer en su continua variación hasta la gran explosión del punto culminante. En 'Klangfarben' también se dan cita el orden, el avance geométrico, que es tanto como decir la evolución expresiva, a través de muchos aspectos diferenciales que no son más que la voluntad de encajar en lo posible las  diversas facetas de este mundo complejo y cautivador. Si bien la partitura pretende ser generalista respecto a las diferentes obras de Alibau, no deja de haber una cierta inclinación por parte del músico hacia algunas piezas en concreto. Si en un principio 'Primavera' sugiere la suavidad de los tintes azules, la densa construcción contrapuntística edifica más tarde la Passacaglia como idea elaborativa de los fractales mencionados. El compositor entiende 'L'ocell cantaire trobat mort transfigurat dins la cuadratura del cercle' (El pájaro cantor hallado muerto transfigurado dentro de la cuadratura del círculo) como una manifestación conmiserativa a la vez que crítica con la degradación ambiental, así como 'El bosc cremat' (El bosque quemado) lo sería  de una naturaleza radiante e inocente que desaparece y, de momento, ha dejado de existir.


Muestra, en definitiva, el lado pesimista (si no realista) de la muerte, del hecho ya consumado. En referencia al ave cantora surge, tras la culminación anterior, una frase para flauta y piano de 'Le Merle noir', en secreto homenaje a O. Messiaen, a la que sigue de inmediato un solo de flauta, 'morendo', sombreado por el contrabajo, una 'deploración' en el centro de la obra, que toma cuerpo a continuación mediante una marcha lenta y solemne marcada por el paso firme del timbal. La visión del pájaro muerto, así como la del bosque maltrecho, explicitan, tanto en la obra plástica como en la música, el sentimiento trágico por la desaparición de la espléndida naturaleza.

 

A su vez el cuadro 'Evocació al cant gregorià' nos sitúa  en la reciente exposición que el autor presentó en el Monestir de Montserrat. En el magnífico artículo de Josep C. Laplana, director del museo, que figura en el catálogo, destacaba del artista 'La fuerza de la levedad', concepto que el músico interpreta como energía y sutileza, una dialéctica de valores diferenciados que articula y empuja la partitura. Conectado con esta última exposición catalana y en clara referencia a este cuadro, Carles Guinovart ha querido aportar un toque medieval antes de terminar, evocando el delicioso Mariam Matrem del Llibre Vermell de Montserrat, en una orquestación arcaica capaz de transportarnos, también tímbricamente, a nuestro siglo XIV, demostrando de paso la gran catalanidad que figura en el ADN del artista.

   

El trabajo que hace Alibau con la fibra de celulosa proporciona a su obra una dimensión poética diferenciada, un método propio de gran originalidad. Como afirma Àlex Mitrani: "Nace de un nuevo procedimiento delicado y complejo. Parte de la sensibilidad oriental, pero se proyecta hacia la exploración de la ciencia matemática como medio de conocimiento del mundo". Su obra plástica posee la cualidad artística de la sugerencia. Estimula el imaginario y transmite con fuerza, a escala humana, la inquietud de lo que por su vastedad parece realmente insondable. Así, el músico, que cree firmemente en el lenguaje de los símbolos y la elocuencia de las formas, pretende comunicar esta fuerza en los solos del timbal y percusión, con ritmos sacudidos y tenso virtuosismo, antes de la 'Fuga- Passacaglia' que, en su imparable crescendo polifónico, bulle en ideas temáticas que se solapan, se pisan y superponen en strettos. Tiempo comprimido que tal vez se correspondan con la gran densidad textural de estos círculos cósmicos exuberantes a que hemos hecho referencia y de los cuales la música sea su refulgente manifestación.


Lo más importante en una obra de arte es que llegue a abrir el imaginario del que se le acerca con espíritu escrutador, y eso es lo que hemos pretendido en la transversalidad de ambas artes.



Texto para el programa del estreno de
Klangfarben. Variaciones sinfónicas para orquesta sobre la obra de Salvador Alibau.
Auditorio de Barcelona, Orquesta Simfónica de Barcelona y Nacional de Catalunya, dirigida por Eiji Oue.
20, 21 i 22 de noviembre de 2009